La Casa Blanca busca cerrar en junio el conflicto.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, informó que la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha establecido el mes de junio como fecha límite para que Ucrania y Rusia alcancen un acuerdo que ponga fin a la guerra.
El objetivo, señaló, es que Washington pueda concentrarse después en sus asuntos internos, particularmente en las elecciones legislativas previstas para noviembre.
Durante un encuentro con periodistas ucranianos, Zelenski explicó que funcionarios estadounidenses han comunicado su intención de concluir el conflicto antes del verano e indicó que, una vez superado ese plazo, la atención del gobierno estadounidense se centrará en la renovación del Congreso y en los procesos políticos internos, tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado.
El mandatario ucraniano señaló que su gobierno ha presentado desde hace meses a Estados Unidos un esquema de negociación con una secuencia definida de pasos para avanzar hacia la paz, no obstante, advirtió que no se descarta que Washington presione a Kiev y Moscú para firmar de manera simultánea acuerdos clave si no se registran avances relevantes en las conversaciones.
Zelenski sostuvo que Estados Unidos mantiene la intención de ejercer presión diplomática para cumplir con el calendario planteado y añadió que, para los responsables políticos estadounidenses, los asuntos internos adquirirán mayor peso que los conflictos internacionales conforme se acerquen las elecciones.
Mientras continúan los esfuerzos diplomáticos, el conflicto armado sigue activo.
En la madrugada del sábado, Rusia lanzó más de 400 drones y alrededor de 40 misiles contra infraestructura energética en Ucrania, lo que obligó a reducir la producción en centrales nucleares.
La empresa estatal Ukrenergo reportó ataques en ocho instalaciones ubicadas en distintas regiones del país, lo que ha incrementado el déficit energético y ampliado los cortes de electricidad.
Zelenski confirmó que Washington ha vuelto a proponer un alto al fuego que incluya la prohibición de ataques a infraestructura energética, el cual Ucrania estaría dispuesta a respetar si Rusia asume el mismo compromiso.




