Representantes de cámaras empresariales en el estado de Zacatecas advirtieron que la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales podría generar un aumento en los costos de operación en distintos sectores productivos, aunque reconocieron que la medida busca mejorar el bienestar de los trabajadores.
El pronunciamiento se dio luego de que el Senado de la República aprobó con 121 votos a favor la modificación al artículo 123 constitucional, iniciativa que ahora será analizada por la Cámara de Diputados como parte del proceso legislativo. La propuesta establece una reducción gradual de la jornada laboral: en 2027 pasará a 46 horas, en 2028 a 44, en 2029 a 42 y en 2030 se fijará en 40 horas semanales, sin disminución de salario ni prestaciones.
El presidente de la delegación Zacatecas de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, Francisco Capetillo, explicó que la reforma implicará ajustes en la planeación de proyectos de obra pública y privada, ya que las empresas deberán contratar más personal o pagar horas extra para cumplir con los tiempos establecidos. En este sentido, señaló que “Nuestra postura es a favor de la salud del trabajador, pues un empleado descansado rinde mejor; pero cualquier incremento en el costo de la mano de obra se tiene que ver reflejado en el costo final de la obra”.
Desde el sector turístico, el presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Zacatecas, Raúl Muñoz del Cojo, indicó que la medida representa un reto operativo para los establecimientos de hospedaje, los cuales no pueden reducir horarios de atención. En ese contexto, estimó que la implementación de la reforma podría generar un incremento cercano al 30 por ciento en los costos de nómina, al ser necesario contratar más personal para cubrir los turnos de descanso. Asimismo, subrayó la importancia de que el Gobierno Federal contemple medidas de apoyo fiscal para el sector.
Por su parte, el presidente de Coparmex Zacatecas, Alejandro Romero Ávila, reiteró que el organismo empresarial respalda acciones que beneficien a los trabajadores, como los incrementos al salario mínimo, pero advirtió que la mayoría de las empresas en la entidad son micro, pequeñas y medianas, por lo que podrían enfrentar mayores dificultades para adaptarse. En ese sentido, señaló que “De golpe no pudiera ser tan viable para las MiPyMEs; tiene que ser una aplicación escalonada para permitir un rediseño del modelo de negocio”.
Los líderes empresariales coincidieron en que la reforma laboral requiere una transición ordenada y la definición de leyes secundarias que permitan equilibrar el bienestar de los trabajadores con la viabilidad financiera de las empresas en la entidad.




