Alrededor de 300 productores de frijol de los municipios de Río Grande, Sain Alto y Fresnillo realizaron este miércoles una protesta en la caseta de peaje Morfín Chávez, donde llevaron a cabo cierres intermitentes con paso libre a automovilistas, para exigir la ampliación del programa federal de acopio de 80 mil a 100 mil toneladas.
Alberto Sánchez Alvarado, productor de Río Grande y representante del movimiento en la zona norte del estado, explicó que el esquema actual contempla la compra de hasta 80 mil toneladas a un precio de garantía de 27 mil pesos por tonelada; sin embargo, aseguró que el volumen resulta insuficiente ante la alta producción regional.
Señaló que miles de campesinos no han logrado colocar su cosecha dentro del programa. “Hay productores que no han podido ingresar ni un solo kilo. Es necesario que esta primera etapa continúe para que más compañeros puedan acceder al beneficio”, expresó.
De concretarse la ampliación a 100 mil toneladas, estimó que al menos 4 mil productores podrían ser favorecidos, con un límite de hasta cinco toneladas por persona. Aun así, reconoció que la cifra no cubriría la totalidad de la demanda en la principal zona frijolera de la entidad.
Durante la manifestación, los inconformes solicitaron una reunión directa con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y con la directora general de Alimentación para el Bienestar, María Luisa Flores, al considerar que cuentan con las atribuciones necesarias para atender y resolver la problemática. Asimismo, pidieron la intervención del coordinador estatal del programa, Ángel Olais, para que gestione un encuentro en la Ciudad de México.
Los productores advirtieron que persiste la saturación en diversas bodegas de acopio de la región norte, lo que ha impedido recibir el remanente de la producción. Esta situación, afirmaron, agrava la condición financiera de los agricultores, quienes enfrentan deudas y limitaciones económicas.
Otro factor que preocupa al sector es la pérdida de humedad del grano almacenado. Conforme pasan los días, explicaron, el frijol reduce sus niveles de humedad, lo que podría dejarlo fuera de los parámetros establecidos para su recepción. Por ello, plantearon que se permita el ingreso de producto con niveles de entre 7.5 y 8 puntos de humedad.
Además, denunciaron la presencia de intermediarios que adquieren el grano a precios bajos para revenderlo posteriormente en los centros de acopio, práctica que —aseguraron— afecta a los productores que buscan comercializar bajo el esquema oficial.
Para prevenir irregularidades, alrededor de 20 comisariados ejidales de Fresnillo, incluidos representantes de comunidades como El Mezquite, Sain Alto y San José, conformaron grupos de vigilancia que fungirán como contralorías sociales, con el objetivo de garantizar que el apoyo llegue directamente a los agricultores.
Finalmente, advirtieron que, de no ampliarse el programa, muchos productores se verán obligados a vender su cosecha hasta en ocho pesos por kilo, monto considerablemente inferior al precio de garantía establecido, lo que comprometería la viabilidad económica del sector.




