Colectivas feministas y familiares de víctimas recorrieron las calles en el Día Internacional de la Mujer para denunciar feminicidios, desapariciones y la violencia que enfrentan en distintos ámbitos.
Sin presencia visible de elementos policiacos, niñas, adolescentes y mujeres salieron a las calles para conmemorar el Día Internacional de la Mujer y exigir respeto a sus derechos, así como justicia por las mujeres asesinadas y desaparecidas en Zacatecas.
La movilización registró una amplia convocatoria y se organizó en dos contingentes. Uno partió desde la explanada de la Unidad Académica de Ingeniería y el otro desde la Máquina 30-30, donde se concentraron principalmente mujeres acompañadas de infancias y personas con discapacidad.
Alrededor de 27 colectivas, junto con mujeres que acudieron de manera independiente, recorrieron el bulevar metropolitano y la avenida González Ortega hasta llegar a la Plaza de Armas, en el Centro Histórico. Durante el trayecto, las participantes lanzaron consignas para visibilizar la violencia de género y la exigencia de justicia.
Entre los mensajes que resonaron a lo largo de la marcha se escucharon frases como: “No que no, sí que sí, ya volvimos a salir”, “Escucha, hermana, esta es tu manada” y “Aplaudan, aplaudan, no dejen de aplaudir, que el pinche gobierno se tiene que morir”.
El contingente fue encabezado por familiares de víctimas de desaparición y feminicidio, así como por buscadoras provenientes de distintos municipios del estado, tanto de organizaciones como de colectivos independientes, entre ellos Las Escarabajos, quienes denunciaron las múltiples violencias que enfrentan y la falta de respuesta institucional.
Familiares de Liliana Pérez Basurto, desaparecida en 2021 en Guadalupe, recriminaron la falta de avances en las investigaciones. De igual manera, amigas de Claudia Daniela Avendaño González, desaparecida en 2025 en Ojocaliente, señalaron que tampoco existen resultados en su caso.
Durante la manifestación también se denunciaron casos de feminicidio que continúan en la impunidad, como los de Emily y Mayra, desaparecidas en 2024 en la capital y localizadas sin vida en 2025 en Pánuco; el de Isis Nereida, cuyo cuerpo fue hallado en una carretera tras un mes de búsqueda por parte de su madre, y el de Verónica Martínez, quien murió tras quedar en medio de un ataque armado contra policías en el municipio de Calera.
Al llegar a la Plaza de Armas, integrantes del Movimiento Feminista de Zacatecas (MFZ) subrayaron la importancia de continuar con las movilizaciones ante el incremento de la violencia contra las mujeres en la entidad. Señalaron que los feminicidios no han disminuido, sino que en muchos casos son reclasificados para ocultar la magnitud del problema.
Las activistas afirmaron que tanto el crimen organizado como las autoridades han contribuido a generar un entorno inseguro para las mujeres, donde persisten delitos como violencia sexual, trata de personas y reclutamiento forzado.
También advirtieron que la violencia no distingue edad, condición social o lugar de origen, por lo que niñas, adolescentes, mujeres adultas, con discapacidad, indígenas, campesinas, citadinas o migrantes continúan expuestas a abusos, desapariciones y diversas formas de violencia.
Durante el pronunciamiento, las colectivas señalaron que la violencia también se presenta en instituciones educativas. Mencionaron casos denunciados en la Secundaria Técnica 1 por violencia sexual digital contra alumnas, así como situaciones de hostigamiento en el Centro de Actualización del Magisterio en Zacatecas (Camzac) y en la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ).
Las feministas señalaron que el poder institucional y las redes de protección permiten que muchas denuncias de violencia sexual, particularmente contra niñas, permanezcan impunes.
Asimismo, recordaron la represión que, aseguran, vivieron durante la marcha del 8 de marzo de 2024 y reprocharon que las autoridades criminalicen las protestas feministas.
Entre sus demandas, el Movimiento Feminista de Zacatecas exigió promover una educación laica con perspectiva de género, fortalecer políticas públicas dirigidas a mujeres en comunidades rurales y zonas periféricas, y garantizar condiciones de inclusión para mujeres migrantes.
También solicitaron estrategias efectivas para la prevención del delito, capacitación del personal en instituciones de justicia y salud para brindar atención adecuada a todas las mujeres, incluidas las lesbianas, y el respeto a la despenalización del aborto en la entidad.
Finalmente, las colectivas señalaron la necesidad de implementar protocolos claros para la atención integral de la interrupción legal del embarazo y garantizar que las mujeres puedan acceder a este derecho sin ser criminalizadas.




