Impone nuevas medidas contra la red de transporte de petróleo y a fuentes de financiamiento vinculadas al gobierno de Teherán.
El gobierno de Estados Unidos anunció un nuevo paquete de sanciones contra la industria petrolera de Irán, en respuesta al cierre del Estrecho de Ormuz, decisión que fue informada por el Departamento del Tesoro como parte de una estrategia para limitar los ingresos derivados de la exportación de crudo.
Las sanciones incluyen a más de 20 personas, empresas y embarcaciones vinculadas a la red del empresario Mohammad Hossein Shamkhani, identificado como operador en el transporte de petróleo.
De acuerdo con autoridades estadounidenses, estas acciones buscan afectar la infraestructura logística que permite a Irán colocar su producción en mercados internacionales.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, señaló que la medida “forma parte de una campaña de presión financiera contra sectores cercanos al gobierno iraní” e indicó que se pretende actuar contra grupos que obtienen beneficios económicos mediante la comercialización de petróleo en medio del conflicto en la región.
Por su parte, el Departamento de Estado indicó que las acciones tienen el objetivo de reducir la capacidad de Irán para generar ingresos, mientras mantiene restricciones en el tránsito por el Estrecho de Ormuz, vía utilizada para el transporte de petróleo y gas hacia distintos mercados, por lo que su cierre ha generado efectos en el suministro energético.
El gobierno de Donald Trump ha sostenido una política de presión sobre Irán, vinculada a su programa nuclear y a su participación en conflictos en Medio Oriente.
Las medidas también incluyen sanciones contra el ciudadano Seyed Naiemaei Badroddin Moosavi, señalado como presunto financiador de Hezbolá, así como contra empresas relacionadas con operaciones de intercambio de petróleo por oro. Estas acciones forman parte de un esquema para limitar el flujo financiero asociado a la venta de hidrocarburos.




