El reloj oculto de la Catedral de Zacatecas

Entre la riqueza arquitectónica que distingue al Centro Histórico de Zacatecas se encuentra un antiguo instrumento que continúa cumpliendo, de manera sencilla, la función para la que fue creado: un reloj de sol integrado en la fachada norte de la Catedral Basílica, cuya presencia suele pasar inadvertida para quienes visitan el emblemático recinto.

La pieza se encuentra sobre la cantera rosa del templo y funciona a partir de la posición del Sol. Su diseño permite que la sombra proyectada por una aguja se desplace sobre una serie de marcas y señale el paso de las horas, un método utilizado desde hace siglos para medir el tiempo a partir de la observación del movimiento solar.

El cronista del Estado de Zacatecas, Federico Priapo Chew Araiza, explicó que el dispositivo está elaborado sobre una superficie plana de piedra colocada con cierta inclinación y cuenta en la parte superior con una estructura que funciona como aguja o indicador.

A lo largo de la superficie aparecen números del 1 al 12 distribuidos en forma de “U”. Conforme el Sol avanza durante la jornada, la sombra cambia de posición y permite identificar la hora, reproduciendo de manera natural el movimiento que realizan las manecillas de un reloj tradicional.

Por sus características y ubicación, el reloj puede ser difícil de distinguir a simple vista. La altura a la que se encuentra y su integración con la fachada provocan que muchos transeúntes no reparen en él, aunque existe un punto desde el que puede observarse con mayor facilidad: la Plaza de Armas de Zacatecas.

El origen de esta pieza continúa siendo una incógnita. Hasta el momento no se ha podido establecer con precisión cuándo fue colocada en la Catedral ni quién estuvo a cargo de su elaboración, debido a que no existen registros históricos disponibles en la Diócesis de Zacatecas ni en los archivos de la crónica estatal que permitan determinar su procedencia.

La falta de documentación y su posición poco visible han hecho que este elemento arquitectónico permanezca prácticamente fuera del conocimiento público, pese a encontrarse en uno de los edificios históricos más representativos de la capital zacatecana.

Como una posibilidad, el cronista estatal planteó que el reloj de sol de la Catedral podría tratarse de una réplica del instrumento ubicado en el Palacio de Gobierno de Zacatecas, cuya elaboración data de 1860. Este último, sin embargo, actualmente presenta dificultades de orientación derivadas del deterioro acumulado a lo largo de los años.

Más allá de su función para medir el tiempo, el reloj representa un detalle que se suma al valor histórico y arquitectónico de la Catedral Basílica de Zacatecas, considerada uno de los principales símbolos de la entidad y una pieza fundamental del patrimonio que caracteriza a su Centro Histórico.

La historia del propio templo se remonta a 1730, año en que comenzó su construcción. Los trabajos tuvieron que ser interrumpidos seis años después debido a un incendio que afectó el inmueble en proceso de edificación.

Finalmente, el recinto fue dedicado a la Asunción de María en 1752 y, más de un siglo después, en 1864, adquirió el rango de Catedral. Desde entonces se consolidó como uno de los principales referentes religiosos, históricos y arquitectónicos para la población zacatecana.

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Redacción
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