La Secretaría de Salud estatal reporta 30 brotes en lo que va de 2026, principalmente en Zacatecas, Guadalupe y Fresnillo; autoridades llaman a reforzar la higiene y evitar la propagación del virus.
Un total de 209 menores han sido afectados por el virus coxsackie en Zacatecas durante 2026, año en el que se han identificado 30 brotes, de acuerdo con información de la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ). La cifra supera los 17 brotes registrados durante todo 2025.
De acuerdo con Jorge Arturo Quiñones Méndez, responsable del Programa de Urgencias Epidemiológicas y Desastres de la SSZ, los contagios se distribuyen en siete municipios, aunque la mayor concentración se encuentra en la capital zacatecana, Guadalupe y Fresnillo. Del total de brotes detectados, 27 corresponden a guarderías, espacios donde la convivencia cercana facilita la transmisión.
Aunque los registros actuales son superiores a los del año pasado, el especialista señaló que la cantidad de brotes se mantiene dentro del comportamiento habitual de esta enfermedad. Sin embargo, advirtió que el periodo comprendido entre julio y octubre representa la etapa de mayor circulación del virus, por lo que la dependencia ha intensificado las acciones preventivas y las orientaciones dirigidas a madres y padres de familia.
Ante las dificultades para controlar todas las condiciones de convivencia en los centros educativos, el personal de salud insiste en fortalecer las medidas de higiene entre niñas y niños. También recomienda prestar atención a cualquier señal de infección y actuar oportunamente para reducir el riesgo de transmisión dentro de las familias y las comunidades escolares.
SÍNTOMAS Y MEDIDAS DE PREVENCIÓN
Entre las manifestaciones más características del coxsackie se encuentran las ampollas en las palmas de las manos y las plantas de los pies, lesiones o llagas en la boca, fiebre y pérdida del apetito. Quiñones Méndez recomendó acudir al médico cuando los menores presenten estos síntomas, evitar que tengan contacto con otros niños mientras se recuperan y no administrarles medicamentos sin indicación profesional.
Para los casos detectados en guarderías, las disposiciones sanitarias contemplan que el menor infectado deje de asistir temporalmente durante un periodo mínimo de 14 días, con la finalidad de disminuir la posibilidad de nuevos contagios. Esta medida busca proteger tanto a los demás niños como al personal que convive diariamente en estos establecimientos.
No obstante, el seguimiento de los casos representa un reto para las autoridades sanitarias, ya que después de identificar a un menor enfermo y solicitar que permanezca en casa, pueden aparecer otros niños con síntomas dentro del mismo centro. Pese a esta situación, la SSZ mantiene las acciones de vigilancia y prevención para contener la propagación del virus.
Finalmente, el especialista recordó que actualmente no existe una vacuna contra el coxsackie, por lo que la detección temprana, el aislamiento de los menores infectados, la atención médica oportuna y los hábitos de higiene constituyen herramientas esenciales para limitar los contagios.




