La Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA) rechazó que las lluvias torrenciales sean consideradas la explicación del derrame de jales de la Minera Sabinas, propiedad de Industrias Peñoles, ocurrido en Sombrerete, Zacatecas, y que provocó la contaminación de 13.5 kilómetros del río Súchil. La organización advirtió que las causas del incidente deben establecerse mediante una investigación técnica que permita deslindar responsabilidades.
A través de su posicionamiento, la agrupación señaló que las precipitaciones son fenómenos naturales, pero la construcción, operación, conservación y seguridad de las instalaciones donde se almacenan los residuos mineros son responsabilidad de la empresa. Por ello, sostuvo que la presencia de lluvias no demuestra que el derrame fuera inevitable ni libera a la compañía de sus obligaciones ambientales.
Desde la perspectiva de la REMA, lo ocurrido no debe considerarse un incidente aislado, sino un ejemplo de los riesgos asociados con un modelo de explotación minera en el que, afirmó, las ganancias quedan en manos de grandes corporaciones, mientras las consecuencias ambientales y sociales recaen sobre las comunidades cercanas.
La organización también alertó sobre los efectos que puede generar la llegada de residuos mineros a los cauces naturales, tanto para los ecosistemas como para la salud de los habitantes de la zona. Ante esta situación, consideró indispensable conocer la composición de los materiales derramados, evaluar sus posibles efectos y determinar la extensión real de la contaminación.
Cuestionan postura de la autoridad ambiental
El pronunciamiento también estuvo dirigido a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), luego de que el pasado 20 de octubre atribuyera el derrame a las lluvias registradas en la región. Para la REMA, esta explicación resulta insuficiente mientras no existan pruebas técnicas que permitan conocer cómo ocurrió el incidente y si hubo fallas en la infraestructura de la minera.
La agrupación insistió en que las conclusiones deben sustentarse en evidencia verificable y no en suposiciones que anticipen las causas antes de concluir las investigaciones. A su juicio, establecer el origen del derrame es fundamental para determinar si existieron incumplimientos en las medidas de prevención, operación y seguridad de las instalaciones.
Demandan transparencia, sanciones y recuperación del río
Entre sus principales exigencias, la REMA pidió realizar una investigación independiente y hacer públicos los documentos y resultados relacionados con el caso. Entre ellos, solicitó difundir el acta de inspección del 8 de octubre, los análisis de las muestras recolectadas, la composición de los residuos, el volumen estimado de los jales, las causas del derrame y las acciones emprendidas por las autoridades.
De igual manera, demandó medidas inmediatas para proteger el río Súchil y ejecutar una reparación ambiental integral que permita atender los daños ocasionados. La organización consideró que las acciones no deben limitarse a contener los residuos, sino que deben contemplar la evaluación y recuperación del área afectada.
Finalmente, exigió a la Profepa y al Gobierno federal investigar las obligaciones ambientales de Minera Sabinas e Industrias Peñoles, así como las posibles omisiones de los funcionarios y dependencias responsables de la vigilancia ambiental. La REMA advirtió que el caso debe derivar en responsabilidades claramente establecidas y sanciones efectivas, al tiempo que reclamó que Zacatecas deje de asumir las consecuencias de actividades extractivas sin garantías suficientes de protección ambiental.




