Ante cientos de peregrinos reunidos en el Santuario del Santo Niño de Atocha, en Plateros, el nuncio apostólico en México, Joseph Spiteri, hizo un llamado a colocar a Dios como prioridad en la vida diaria, fortalecer a las familias y trabajar por una sociedad basada en la paz, la concordia y la solidaridad.
Durante la celebración eucarística, el representante de la Santa Sede reflexionó sobre las lecturas del día y advirtió que gran parte de los conflictos, rivalidades y guerras que enfrenta la humanidad tienen su origen en el alejamiento de la palabra de Dios y de los valores fundamentales del Evangelio.
Al recordar la misión de los profetas y la vida de Jesucristo, monseñor Spiteri señaló que quienes han sido enviados para llamar a la conversión frecuentemente han enfrentado rechazo y persecución. Destacó que Jesús, pese a predicar el amor y la misericordia, fue condenado injustamente y llevado a la crucifixión.
“Sin la ayuda del Señor es muy difícil superar aquellas tentaciones y tendencias que nos ponen en contra de nuestros hermanos, pero con la ayuda de Dios sí podemos mejorar nuestra vida personal y también la vida de la sociedad”, expresó el nuncio apostólico.
Asimismo, enfatizó que la transformación de la sociedad comienza desde los espacios más cercanos, particularmente en la familia, la colonia y la comunidad, por lo que invitó a los fieles a vivir su fe mediante acciones concretas de convivencia, respeto y responsabilidad.
Durante su homilía, el representante del Papa destacó el significado espiritual del Santo Niño de Atocha, cuya imagen simboliza la confianza plena que los niños depositan en sus padres, exhortando a los creyentes a recuperar esa confianza y depositarla en Dios.
En otro momento de su mensaje, Spiteri advirtió sobre el riesgo de convertir los bienes materiales en el centro de la vida. Señaló que el Evangelio no llama a abandonar las responsabilidades cotidianas, sino a establecer correctamente las prioridades.
“Jesús nos dice que no nos hagamos esclavos de las cosas materiales; podemos utilizar el dinero para hacer el bien, pero siempre recordando que todo en la vida es un don de Dios y que esos dones los recibimos para compartirlos con nuestros hermanos”, manifestó.
El nuncio también reconoció los avances de la humanidad en áreas como la medicina y la salud, al considerar que el progreso científico es resultado de la inteligencia que Dios ha concedido al ser humano para generar bienestar y ayudar a quienes más lo necesitan.
Finalmente, invitó a los creyentes a presentarse con humildad ante el Santo Niño de Atocha y convertirse en ejemplo para las nuevas generaciones mediante la solidaridad, la fe y el compromiso con la familia. “Que el Señor nos bendiga a todos y siga ayudándonos en nuestras necesidades de cada día”, concluyó.
Recorre Joseph Spiteri el Pueblo Mágico de Guadalupe
Como parte de su visita a Zacatecas, Joseph Spiteri también recorrió el Pueblo Mágico de Guadalupe, donde conoció parte de la riqueza histórica, cultural y religiosa del municipio.
El presidente municipal José Saldívar Alcalde y la presidenta honorífica del Sistema Municipal DIF, Paulina Hernández, acompañaron al nuncio apostólico durante un recorrido por el Jardín Juárez, el convento y la Casa de Cultura Municipal.
En la visita estuvo acompañado por el obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, así como por el padre José Manuel Félix Chacón y otros integrantes del clero.
Como muestra de hospitalidad, las autoridades municipales le entregaron un crucifijo y una cadena de plata elaborados por artesanos del Centro Platero, obsequios que fueron agradecidos por el representante de la Santa Sede.




