Ante la falta de recursos extraordinarios para enfrentar los compromisos de fin de año, la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) reforzará sus medidas de austeridad y priorizará el pago quincenal de los trabajadores, aunque algunas prestaciones podrían quedar pendientes.
La institución estima obtener un ahorro cercano a los 100 millones de pesos mediante estas acciones; sin embargo, la cifra está lejos de los 715 millones de pesos que requiere para cubrir todas las obligaciones correspondientes al cierre de 2026.
Como parte de este ajuste, la administración central notificó a las unidades académicas que, a partir del semestre enero-julio de 2027, no se autorizarán descargas de trabajo docente relacionadas con ingreso, permanencia o reconocimiento en el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNI), con el objetivo de contener el gasto y hacer un uso más eficiente de los recursos.
Durante la asamblea del Sindicato de Personal Académico de la Universidad Autónoma de Zacatecas (SPAUAZ), realizada este viernes, el rector Ángel Román Gutiérrez explicó que a partir de noviembre se revisará cuáles prestaciones podrán cubrirse y cuáles tendrán que ser pospuestas debido a la situación financiera.
El rector también informó que el proyecto de presupuesto para 2027 se encuentra en elaboración y deberá ser presentado ante el Consejo Universitario antes del 30 de septiembre, conforme a la normatividad vigente.
Ante los representantes sindicales, el secretario general del SPAUAZ, Carlos Fernando Aréchiga Flores, pidió conocer si las medidas previstas para el cierre del año tendrán alguna repercusión en el Contrato Colectivo de Trabajo (CCT), así como en los pagos de jubilados y pensionados.
En respuesta, Román Gutiérrez señaló que entre las acciones consideradas está establecer un tope a la prima de antigüedad de los funcionarios, de manera que ningún pago supere lo contemplado en el CCT. También se revisarán las matrículas de las unidades académicas para definir posibles ajustes.
Sobre las necesidades financieras inmediatas, el secretario de Administración, Armando Flores de la Torre, detalló que la universidad requiere 715 millones de pesos para cubrir la totalidad de sus obligaciones, entre ellas salarios líquidos, Impuesto Sobre la Renta (ISR) y seguridad social.
Durante la reunión también se expuso el comportamiento del adeudo histórico de la institución. Entre los pendientes se encuentra el ISR, cuyo pago se mantiene acumulado desde 2024 hasta la fecha.
Flores de la Torre explicó que anteriormente la universidad contemplaba recibir recursos extraordinarios para hacer frente a los compromisos de fin de año, pero ante la ausencia de estos apoyos será necesario buscar otras alternativas de financiamiento.
Aunque las medidas de austeridad representan un ahorro estimado de 100 millones de pesos, las autoridades reconocieron que este monto no alcanza para cubrir las necesidades del cierre de ejercicio, aunque permitirá reducir parte de la presión financiera.
La institución señaló que uno de los objetivos es preservar las actividades de docencia e investigación. En este sentido, se busca mantener los indicadores académicos y respaldar la participación de sus investigadores en el SNI, debido a su impacto en el prestigio institucional y en la posibilidad de acceder a recursos federales extraordinarios.
La situación económica de la UAZ generó cuestionamientos entre los docentes que participaron en la asamblea, quienes solicitaron información detallada sobre el manejo de los recursos y pidieron una mayor rendición de cuentas.
Ante estas solicitudes, el rector se comprometió a presentar un informe completo sobre el estado financiero de la universidad a más tardar al finalizar septiembre.
Otro de los temas planteados fue la presencia de docentes que desempeñan funciones administrativas mientras mantienen salarios correspondientes a plazas académicas. Las autoridades indicaron que se realizarán revisiones en las diferentes unidades para identificar estas situaciones y actuar conforme a la normativa.
Los integrantes del sindicato también señalaron la falta de asambleas informativas periódicas. La dirigencia reconoció el planteamiento y aseguró que se programarán las reuniones necesarias, incluida una próxima sesión en la que se presentará el balance financiero solicitado a la administración central.
Por otra parte, representantes de los trabajadores jubilados y pensionados solicitaron conocer con precisión la situación de sus pagos y advirtieron que podrían realizar acciones de protesta ante el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).
Frente a este escenario, las autoridades universitarias acordaron establecer una mesa de trabajo con el sector para revisar sus demandas y abordar la situación de los pagos pendientes.
El rector Ángel Román Gutiérrez informó que continúan las gestiones con el ISSSTE para buscar alternativas respecto a los accesorios de la deuda. “La semana que entra tendré reuniones, una con el director de Cobranza del ISSSTE, y la otra con el tesorero”, señaló.
Las reuniones, explicó, fueron gestionadas con el director general del ISSSTE, Martí Batres Guadarrama, con la expectativa de avanzar en las negociaciones relacionadas con el adeudo universitario.
Román Gutiérrez agregó que el último encuentro con el director de Cobranza, Mario Joaquín Zepeda, fue complicado, debido a que se planteó que la UAZ no se encuentra en condiciones de cubrir los accesorios de la deuda. En este contexto, indicó que la negociación de los intereses será un elemento central de la estrategia para enfrentar la crisis financiera.
La Universidad Autónoma de Zacatecas mantiene un adeudo histórico con el ISSSTE superior a 4 mil 600 millones de pesos, cantidad que continúa generando intereses y accesorios desde 2008.




