La administración de Donald Trump informó que renovará el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y, en su lugar, aplicará revisiones anuales al acuerdo comercial, medida fue dada a conocer por el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, quien señaló que la administración “considera necesario evaluar diversos aspectos del tratado antes de respaldar su continuidad bajo las condiciones actuales”.
Aunque el T-MEC permanecerá vigente durante los próximos años, siempre que ninguno de los tres países decida abandonar el acuerdo, el nuevo esquema plantea revisiones periódicas que podrían derivar en cambios a las reglas comerciales.
Esta decisión genera expectativas entre empresas vinculadas a las cadenas de suministro de América del Norte, principalmente en sectores como el automotriz, el agrícola y el energético.
Greer indicó que existen temas pendientes que, a juicio del gobierno estadounidense, “requieren modificaciones para atender desequilibrios comerciales”.
La postura coincide con la estrategia del presidente Donald Trump, quien durante su segundo mandato expresó diferencias con el funcionamiento del tratado al considerar que limita la aplicación de aranceles y no resuelve los déficits comerciales de Estados Unidos con México y Canadá.
El anuncio se realizó cuando se cumplen seis años de la entrada en vigor del T-MEC, acuerdo que originalmente contemplaba la posibilidad de extender su vigencia por periodos adicionales.
La administración estadounidense ha optado por mantener una revisión constante del pacto como parte de su política para fortalecer la producción manufacturera dentro de su territorio y negociar nuevas condiciones con sus socios comerciales.
Desde su implementación, el T-MEC ha servido como marco para el comercio entre los tres países y permitió reducir el impacto de diversas medidas arancelarias aplicadas por Estados Unidos frente a otras naciones.




